CITRICA CRITICA

10.21.2006

ALBERTO SERVAT, y su chola realidad

Ha de ser triste ser Alberto Servat y vivir escribiendo para un pobre diario como El Comercio de Lima que no tiene un público suertudo y londinense como el The Guardian o el The Sentinel, que sale de su casa, toma el metro o el bus, paga su entrada y se sienta a ver Evita, repuesta en el teatro, y repuesta de su vulgarización cinematográfica con Madonna, esa chola, que con 10 lucas puedes ver en cualquier cine de barrio de Comas o de San Isidro.
Hoy volví a comprar El Comercio, "a ver" me dije, "me daré una oportunidad para rconciliarme con este diario en el que de niño leí cuentos peruanos (una hermosa sección que coleccioné con la pasión con que coleccionaba los álbunes de Navarrete de los Picapiedra) y donde un día trabajé, incluso con el pobre de Servat, que entonces no recuerdo a qué se dedicaba, pero que cada cierto tiempo se tomaba su avión y se iba a Nueva York, a respirar la vida que se merece, y a visitar los teatros que le corresponde.
Y me parecía magnífico que lo hiciera, porque, la cultura está allá, como puede verse leyendo Luces, o sea "Stephen Hawking se divorcia otra vez" tema que quizá modifique una vez más la comprensión que tenemos de la realidad cuántica, o el "Retrato de Kate Moss alcanza cifra récord", asunto que a lo mejor determina un antes y un después de lo que en pintura se hará a partir de este fenómeno.
La cultura que Servat nos ayuda a conocer (a lo mejor cree que los los cholísimos lectores de El Comerciono no tenemos cable o no tenemos internet ) está allá.
Aquí, como puede inferirse, sólo hay una sarta de insípidos productores de sentidos locales: periodistas, actores, pintores, escritores, poetas, cineastas, músicos que acaso existen cuando los que saben de estas cosas (que siempre están allá) les dan partida de nacimiento "Cine peruano presente en Los Ángeles" eso sí que tiene sentido, si allá te ven, existes acá, ya pueden hablar de ti en Luces, y te puede comentar Servat y sus subalternos.
Yo creo que Servat es colaborador de El Comercio, creo que él vive en Londres o Nueva York y por alguna extraña razón domina la sección de espectáculo y cultura del Decano. Quizá lo embarga la misma desazón que le hizo decir a un personaje de Bryce (o a algún familiar suyo, ya no sé) "por qué no vendemos este país y nos compramos algo más decente en Europa".
Servt sería feliz siendo redactor del New York Times, y yo creo que su prosa elemental, de divulgador de cultura, bien podría encontrar algún lugar en la sección de efemérides de ese diario: Servat habla inglés, y a lo mejor también escribe.
Pero su chola realidad es que trabaja en el peruanísimo El Comercio. Sus jefes deberían pedirle perdón por darle tan poca cosa y nosotros agradecerle por la gran cultura que sin él, no conoceríamos (claro, está todo en Internet, pero no se lo digan, para qué... de qué podría escribir entonces, para qué añadirle una desazón más a su vida que la de vivir en esta ciudad que no le dice nada).

9.19.2006

CULTOS E INÚTILES


Hace unos días llegó a casa el Directorio de la cultura y de las artes en el Perú que ha editado el INC. Abelardo Oquendo, en la República, no le ha dejado un hueso sano al mamotreto: ¡No está Natalia Majluj! ¡Qué clase de directorio de gestores culturales puede excluir a una de las más exitosas gestoras que tiene el país!.
¡Y no estoy yo! Que es lo peor (al menos, para mí)
Bueno, me acabo de estrenar en este oficio, aunque debo admitir que me enviaron un correo pidiéndome los datos, pero cuando lo vi, o decidí contestarlo, ya era tarde.
El hecho concreto es que el mamotreto ha costado un montón de plata, y es malo el pobre, encima y triste porque es información que perfectamente funcionaría colgada de Internet ¿A cuento de qué imprimirlo y mandármelo a mi, o a mi vecino Julio Villanueva –nos llegó a los dos al mismo tiempo?
Yo sé por qué lo han hecho: los funcionarios públicos siempre quieren existir en letras de molde. Todo lo que hay en Internet se lo come el tiempo. Un impreso, en cambio, dice que uno estuvo allí. Esta aspiración de realización es de gente medianita, que en la vida real, aquí donde hacemos las cosas con el dinero de nuestros bolsillos o de quienes invierten en nosotros, no existiría.
Trabajar en el sector público es asumir que uno es un servidor, no un servido del poder. Lumbreras se fue del INC, sin pena, lejos de la gloria. Su máximo autogalardón fue que “dejaba una entidad saneada, sin deudas”: ¡Gran cosa! El Estado tiene partidas que todos financiamos en base a un presupuesto aprobado ¿por qué tendría que dejar deudas?
Pero ¿qué te dejó a ti, Lumbreras? ¿Para qué le pagaste el sueldo durante tantos meses? ¿Para que nos haga un directorio mediocre? ¿Cuál es el papel de esta gente, para qué los contratamos, qué deben hacer en un INC o en un Ministerio estos señores?
Hoy es un mamotreto inútil, mañana un Ministerio de la Cultura, más grande y todavía más inútil.

9.18.2006

QUE LOS FANATICOS RELIGIOSOS SE MATEN TODOS, ENTRE ELLOS, POR EL AMOR DE DIOS...
pero que no nos caigan sus esquirlas


Benedicto se fue de boca (lo traicionó el nazi que todo cura opus dei lleva dentro). Los Imanes y Ayatholas y demás especies islámicas ya reaccionaron.
Bueno, que empiecen sus guerras los de acá contra los de allá: a espada y cimitarra, a misil y pedrada, a petardo, avión secuestrado y bomba de cuchumil megatones: pero que se maten de una vez por todas, todos...
¿Puedo declarar que soy ateo y pasar piola? ¿Puedo decir que en verdad lo que quisiera es que creyeran en cosas más divertidas como que nos salva de la miseria ésta de ser solamente unos pobres humanos, cantar, bailar, tirar y soñar?
¿Que leer es más productivo que armar misiles y que un rezo es más bonito cuando se pide algo bueno para otros?
¿Salvaré a los que amo de las esquirlas de los que no saben amar?
Que los religiosos se metan a sus iglesias y templos, que cierren la puerta por dentro y se metan las llaves al culo, y que no salgan más... a menos que sea para hacer caridad.

9.14.2006

Periodistas Huevos Fritos


Anoche, el rubicundo conductor de la Hora N, Jaime de Althaus, puso cara de huevo frito frente el Ministro de Agricultura cuando éste le dijo: “vamos a reforestar tantas héctaras, vamos a ampliar tantas otras para cultivo, vamos a negociar tanto cambio de tierra por deuda externa en 5 años” El periodista, viejo periodista, poco sabio, apenas murmuró: “caramba, eso está bien” no le dio pa’ más el raciocinio.
El ministro tuvo un comportamiento de político europeo o canadiense. El periodista no estuvo a la altura, no entendía, se hueveó.
La política, ahora es más sencilla y los periodistas deberían aprender.
La cosa es más o menos así: “aquí está la plata de mis impuestos, ahora, ¿qué vas a hacer funcionario, para qué te pago?”
Y el funcionario debe dar cuenta, cada día, cada mes, no cuando acaba su periodo, que es cuando salten las compras en tragos y oficinas caras como los de Toledo-Karp.
El alcalde Castañeda, por ejemplo, ha gastado 12 millones de dólares en un parque absurdo, un parque con piletas. Ha creado una nueva empresa que nos cobrará la entrada para ver sus estúpidas fuentes de agua.
O sea, con mi plata ha hecho una empresa pública ¿tiene estudio de factibilidad? ¿tiene estructura de costos? Un parque público es un parque del público, de acceso libre. Si quiere hacer su parque de diversiones, que lo haga pero con su plata, que se compre su tereno… qué tal concha ponerse a ser empresario con dinero ajeno. Si se va a la mierda la empresa, el no pierde, nosotros sí.
Lo peor de todo es que la municipalidad no tiene biblioteca, no tiene propuesta educativa, ni cultural, no tiene nada... y tampoco se ha atrevido a hacer el cambio en el transporte público que esperábamos. ¿Ha hecho obras? Claro, y qué màs iba a hacer. Debe hacerlo, no lo hace de favor, para eso le pagamos.
Cuando Sinesio López estaba mudando la biblioteca, Castañeda le pidió el local de Lima, pero le dijo “llévate todos los libros”.
Sinesio no cedió: Castañeda quería un espacio, no a la Biblioteca. Casteñeda es capaz de convertir el local de la Biblioteca en panadería: ¿Sabrá por qué los seres humanos leemos libros? Lo dudo.

9.06.2006

Más de 200 mil soles en librerías
estatales pueden irse al tacho.

La cadena de librerías interprovincial más extensa del Perú ha sido creada por la administración de Luis Lumbreras y ha estado a cargo de Luis Delgado. No menos de 200 mil soles ha de habernos costado a los peruanos esta lindura llena de buenas intenciones en los dos años que tiene de montada y seguramente sigue en “inversión” sin ver dinero de ganancia alguna.
No debería ser tarea del Estado (creo yo) montar librerías. Mañana un Ministro de Economía podría dedicarse a montar panaderías (como algunas municipalidades lo han hecho) y luego sastrerías, y después carnicerías aduciendo que la sociedad las necesita.
Pero algunos, como Luis Lumbreras, creen que con la plata del Estado (o sea, mi plata, su plata) esto es lo que debe hacerse.
Lumbreras, como todo rojo (ex rojo), es un emprendedor que tiene magnificas ideas empresariales, solo que siempre quiere hacerlas con dinero que no es suyo. Y Lumbreras lo ha hecho, ha montado una editorial y una cadena de librerías. Por supuesto, ninguna tiene estudio de factibilidad, no hay expectativas de retorno de lo invertido, carece de una estructura de costos: es puro corazón y financiamiento ajeno (financimianto mío y tuyo).
El hecho es que hay una empresa estatal más, felizmente a cargo de un eficiente funcionario Delgado, que ha trabajado tesoneramente para que esta red funcione como está funcionando: 120 fondos editoriales canalizan sus títulos a través de ella y un nuevo mercado se está abriendo en cada una de esas ciudades. Al principio, nadie quería entregarle los libros en consignación porque el Estado paga tarde, pero paga algún día y ahora está pagando.
Pero estamos en cambio de gobierno y los compañeros, tributarios de la tradición peruana, querrán tomar todas las cosas a su cargo con su consabido complejo Adánico (todo de nuevo, todo hay que inventarlo otra vez).
En la reunión con la comisión de transferencia, un airado compañero le preguntó a Luis Delgado cuál había sido el costo de la publicación de “esos panfletos”
Delgado se hizo el desentendido y le preguntó “¿a cuáles panfletos se refiere?”
Se refería, el compañero, a las ediciones (simpáticas, breves, y elegantes) en homenaje a la generación del cincuenta: ¿Panfleto un libro de Reynoso, panfleto un libro de Varela? El compañero que mandaron al INC demostraba así la calidad de su (pobre) educación y quizá anunciaba sus intenciones “¿Delgado, tu puesto será mi puesto?” Los compañeros quieren puestos, y demostrarán que Delgado se robó un lápiz para cambiarlo.
Como ciudadano me interesa que el dinero invertido en dos años no se tire al tacho (como no es plata de Lumbreras, ni de quien entre a la administración del INC, esto puede pasar).
Si el APRA quiere cambiar a Delgado, ojalá que lo dejen el tiempo necesario para que traslade todo el know how (así hablan los marketeros) a su sucesor: parte de lo que sabe, su experiencia, la hemos financiado con nuestros impuestos.
Si lo mantuvieran, sería interesante (para mi claro, y los que piensan como yo que el Estado tiene tareas muy concretas distintas a fundar empresas) que ahora que hicieron la red de librerías, la ofertarán a alguna cadena privada con la cual hacer un trato de concesión para que nuestros dineros se inviertan en Promoción de la Cultura, no en la producción de la cultura, que es lo que nos toca a los ciudadanos.

ELOGIO AL HUMOR POLITICO -menos a uno.


Desde que Alfredo se sentó a la diestra del Padre Alan “dame-el celular-jorgito-para-llamar-a-un-ministro” García, su visión de crítico del mundo ha menguado. Así que pasamos de él, hasta que recoja el alma, y es una lástima.
Felizmente tenemos a Juan Acevedo, ¡Qué Rospigliosi, qué Cotler ni qué nada! Ahí está Juan Acevedo para ponerse en la posición en que hay que ponerse. Desde su mirada de ciudadano enterado, suelta sus escenas para dibujarnos el horizonte. Su sabiduría es vieja, porque la tiene desde que es joven: nadie ha creado como él un ojo y una mente que no escatima el humor, la ternura ni el corazón a la crítica de la razón y de la sin razón.
Eduardo es otro, un genio que aunque ha trabajado a pedido, y se acomoda al medio, suelta su crítica desde el quirófano donde dibuja-escribe, porque no es el dibujo, sino la escritura, la palabra el fuerte de este filo – sofo.
Si no fuera por el humor gráfico político, qué tendríamos en los diarios. Nada.

8.30.2006

Isabel Allende y el sonsonete de la voz de los sin voz.



Siguiendo la tradición de los escritores que quieren hablar por “los que no tienen voz”, Isabel Allende afirma que la historia "la escriben los hombres, los vencedores y, casi siempre, los blancos". El cable ha sido reproducido por Pedro Escribano en su página de la República.

Las mujeres, esas monas pretenciosas, ante el ejercicio del poder no son diferentes a los hombres, en tanto pretenciosos y monos. La humanidad, encarnada en una persona que se expresa, siempre cree que la historia comenzó con su nacimiento.

Cuándo el Inca avasalló todo lo que encontró a su paso, en su camino al norte, ¿eran acaso blancos los que contaban la historia de sus victorias? Y cuando Shaka Zulu avanzó sobre lo que se moviera en el sur de África, ¿eran blancos los que contaban la historia de sus hazañas militares?

Isabel Allende, epígona insoportable del estilo de Gabo Márquez, repite el sonsonete aquel de que es posible hablar por los “sin voz”. Ha escrito su versión de Danza con lobos, para que chillen las mujeres silenciadas y los indios afónicos de la conquista

Pero no puede. La única voz, conciencia, y palabras que endilga al respetable es la suya. La voz se gana y se conquista, nadie puede prestarla o regalarla. Los "sin voz" hablan solamente cuando vencen, hablan cuando conquistan, hablan cuando toman el poder.

Salvo el poder, el resto es ilusión.

El poder no reconoce religión, ideología, sexo ni color: se encarama, como una higuera, sobre idelogías, géneros o pigmentaciones dérmicas. Recela de la democracia, pero es el único sistema por el que puede ser controlada.

El poder es siempre de pocos y en el transcurrir del tiempo, ha sido propiedad de todos: le ha pertenecido a politeístas que lo usaron para silenciar a los hijos de un dios único. Ha estado en manos de hombres amarillos, que lo usaron para destruir a las tribus salvajes de piel clara y ojos celestes. Ha sido usufructuado por mujeres, una de las cuales lo utilizó para extirpar de su reino al demonio judío y para imponer el terror de su dios.

El poder tiene voz, la voz del que tiene poder.

8.29.2006

Están aburridos los periodistas del Comercio



Qué puede ser más aburrido que pasear por las páginas culturales de El Comercio un martes 29 de agosto del 2006 por la mañana.
Leo los titulares que han elegido endilgarnos en su edición mi amigo Quique Planas y compañía:

“Sophie Auster, la versátil hija del premio Príncipe de Asturias”:
Tiene 19 años, es linda, estudió canto, actuó en algunas películas (una dirigida por su papá) y queeeeé, a quien le importa.

Segunda nota:
“Nobel portugués publicará sus memorias de infancia”
O sea, Saramago se sienta a escribir: ¡¿notición?!

"Irvine Welsh sacude la escena literaria"
¿La escena literaria de dónde? ¿Del mundo? ¿De Estados Unidos? ¿De Inglaterra?

Como me dijo un ex director de la Alianza Francesa, “Abres El Comercio y te encuentras en la tapa de Luces del Domingo una nota sobre el estreno de una ópera. Te emocionas, te dices ¿pero la han traído a Lima? Y luego te das cuenta que es el estreno ¡en Nueva York! Eso solo pasa en Lima, con periodistas peruanos. A ningún francés se le ocurriría abrir la edición de su periódico con una obra de teatro que sucede en otro país, a miles de kilómetros!"